Un huésped de la India, Madhusudan Chatterjee, quien en 1981 salió ganador en el concurso "Conoce Ud la Unión Soviética"-80, al preguntarle -¿Cómo se sentía en la URSS? éste respondió -"Me he sentido como en mi casa".
Ya a principios de los años 80 del siglo pasado la URSS de entonces realizaba los más grandes programas económicos en las regiones situadas al este de los Urales. Allí, en un territorio de 12 millones de kilómetros cuadrados (el 57% de la superficie de la URSS), los soviéticos erigían centros industriales, construían centrales hidráulicas y térmicas, tendían ferrocarriles y autopistas, explotaban ricos yacimientos de materias primas orgánicas y de minerales.
Pues, vamos a sesenta kilómetros por hora-es la velocidad máxima permitida en Moscú. Pero bueno, hablemos de otras cosas.
Por lo general, los taxistas son gente muy comunicativa. Llevan a los pasajeros y además procuran entretenerlos. Muchos de ellos con todo gusto hacen el papel de guía turístico.
Los renos proporcionaban en los años 80 del siglo pasado la cuarta parte de la carne que se producía en el Norte de Rusia, o sea, la URSS de entonces. Su costo era tres veces menor que el de la carne de cualquier otro animal. Ana Kachán, Candidata a Doctora en Biología, había estudiado 10 años los renos de Chukotka, Yakutia y otras regiones.
En Siberia en 1981 había terminado la época de los pioneros y había comenzado la era de reformadores y creadores. Fue la opinión del escritor Dmitri Zólotov, quien la expresó en su reportaje de la Conferencia Nacional para el Desarrollo de las Fuerzas Productivas de Siberia. Este representativo evento había transcurrido en la Villa Académica, zona residencial ubicada en las afueras de Novosibirsk.
Los años 80 del siglo pasado miles de personas llegaban todos los años a la ciudad subártica de Norilsk porque trabajar allí significaba gozar de prestigio, ganar bien y tener perspectivas para hacer carrera. Pero, muchos se marchaban sin haber podido acostumbrarse a los fríos que llegaban a 40 grados centígrados bajo cero, a los vientos huracanados, a los cambios drásticos de presión atmosférica y a las tormentas electromagnéticas.
Mil cuatrocientos dieciocho días anduvo el pueblo de la Rusia de entonces, o sea, de la Unión Soviética, buscando su Día de la Victoria. Veinte millones de soviéticos no lograron ver este día, no pudieron contemplar la bandera roja flotando sobre el Reichstág rendido, ni cómo nuestra Patria recibía a los vencedores.
Estos jóvenes afganos que salieron en esta foto integraron en 1981 uno de los primeros grupos que emprendieron el viaje a la URSS (la Rusia de entonces) a través de la Oficina del Turismo Juvenil Internacional “Sputnik”. En su mayoría eran obreros pero figuraron entre ellos también representantes de la juventud campesina.
Los aviones de Aeroflot, una de las compañías aéreas más grandes del mundo, aún en los años 80 realizaban miles de vuelos. El número uno fue concedido para siempre al que cubre el itinerario Moscu-Vladivostok, quiza en señal de reconocimiento a los pioneros de esta ruta aérea, la más larga en el país.
En 1981 en la ciudad de Irkutsk se terminaron de restaurar los edificios de piedra más antiguos de Siberia Occidental y los más interesantes por su arquitectura, que son la la Iglesia del Salvador y la Catedral de la Epifanía.