Más allá del Circulo Polar, en la costa del Golfo de Kola, típico fiordo de costas se encuentra la ciudad de Múrmansk: las puertas marítimas norteñas de la Unión Soviética. Durante todo el año el puerto de Múrmansk recibe barcos transoceanicos. Tanto en la noche polar, cuando la negra superficie de las aguas del Golfo resalta vivamente al fondo de las blancas colinas nevadas, como en la temporada veraniega de las noches blancas se oye allí el laborioso ajetreo y las voces que brotan de los barcos. La costa dialoga con el mar.
Esta comunicación nunca se interrumpe. Pues Múrmansk es puerto de cargueros árticos, rompehielos y flotillas pesqueras. Entre las empresas industriales de esta ciudad norteña se destacaba su enorme procesadora de pescado.
El telecentro ubicado más al Norte de Rusia de entonces (en 1981) se hallaba también en Múrmansk. La ciudad tuvo su teatro de arte dramático. Dos escuelas de navegación preparaban capitanes oficiales de derrota, mecánicos de barco y especialistas para la industria pesquera. La ciencia estaba representada ahí por el Instituto de la Industria Pesquera Marítima y de Ocenografía, institución académica de gran prestigio incluso lejos de estas costas árticas.
La noche polar dura mucho tiempo sobre esta ciudad. Pero en febrero, cuando el Sol, después de su larga ausencia, retorna a las latitudes septentrionales, los norteños le organizan un alegre recibimiento. Entonces, todo un día, las canciones y la musica, los bazares con las tradicionales hojuelas rusas, llenan de jubilosa algarabia las calles de Múrmansk. La ciudad vive todo un dia de auténtica fiesta polular.