
Casi el ochenta por ciento de las ciudades de la Federación Rusa, la mayor de las quince repúblicas federadas soviéticas, entraba en la categoría de pequeñas o medianas. Algunas, en el pasado, habían desempeñado un papel de no poca importancia en la vida del país, a principios de los años 80 del siglo XX perdieron este significado. Otras tan pronto surgían, progresaban impetuosamente y tenían todos razones cambiar de estatus. A pesar de sus peculiaridades, estas ciudades tuvieron rasgos y problemas comunes. De algunos de estos ultimos trató V. Peterbúrzhtsev, Arquitecto Benemérito de la republica y vicepresidente del Comité Estatal para la Construcción de la Federación Rusa.
Históricamente ha resultado así-señaló el-que en su mayoría las ciudades pequeñas se encuentran lejos de las principales construcciones del quinquenio. El incremento de la industria y de otras ramas de la economía nacional , lo mismo que el grado de su acondicionamiento urbanístico, fueron relativamente bajos. La construcción de viviendas y establecimientos socio-culturales avanzaba en forma mínima. Esto explicó por que la juventud se marchaba de estas ciudades. Así, en los años 70 del siglo XX la población urbana de la republica había aumentado en el 18 %, en las ciudades grandes en el 25 %, y en las pequeñas y medianas en el 12 %.
Frenaba el desarrollo de las ciudades pequeñas el débil desarrollo de su base material para la construcción, pues en la mayoría de ellas, en general, no existían organizaciones de construcción más o menos grandes.
La distribución de las inversiones básicas entre las grandes urbes de una parte y las pequeñas y medianas de otra se realizaba no en favor de las ultimas. La magnitud de dichas inversiones por cada 100 habitantes de las ciudades grandes fue 2.5-3.5 veces mayor que para las pequeñas y medianas de tipo industrial, incluso en rápido desarrollo. Solamente para la edificación de las empresas industriales en las urbes con una población de más de 250000 habitantes correspondía aproximadamente la misma cantidad de medios que para toda la construcción en las ciudades pequeñas y medianas y, también en los poblados que disfrutaban de comodidades de tipo urbano.
Al mismo tiempo fue evidente que el crecimiento de las grandes urbes tuviera sus limites y por tanto las pequeñas y medianas constituían la reserva fundamental para mejorar la distribución de las fuerzas productivas del país. Para que esta reserva fuera racionalmente aprovechada, V. Peterbúrzhtsev estaba convencido de que había que elaborar urgentemente programas integrales de desarrollo industrial de las ciudades pequeñas y medianas por quinquenios y teniendo en cuenta el significado de las distintas regiones económicas del país en el ámbito de toda la economía nacional.
Había que determinar, asimismo, la enumeración de empresas industriales para emplazar en las ciudades pequeñas y medianas a lo largo de los quinquenios once y doce. Hacía mucho que se imponía la necesidad de mejorar la organización territorial de la base material de la industria de la construcción. Los intereses de la economía exigían que las empresas industriales, sus filiales y talleres se emplacieran en las ciudades pequeñas y medianas. Promisorias perspectivas ofrecía la propuesta de utilizar las empresas constructoras existentes en las grandes ciudades para la edificacion industrial y residencial en las urbes pequeñas ymedianas.
Así iban creciendo las ciudades rusas en el siglo pasado.
Claves: