El año 1981. El accidente se produjo a 340 metros de profundidad. El brazo mecánico recogía metódicamente muestras de rocas originarias. La tolva ya estaba llena y el trabajo marchaba perfectamente.
El "Argus", aparato autónomo habitable, destinado a efectuar trabajo de prospección geológica en la plataforma continental (profundidad de inmersión 600 metros, velocidad 3 nudos, 3 tripulantes) se preparaba para el ascenso.