El Amur, uno de los ríos más grandes del Extremo Oriente, es el habitat de unas cien especies ictícolas, entre las cuales figuran unas que son muy raras y valiosas y que habitan sólo en la cuenca de este río. Empero, el verdadero rey de los peces es la caluga.
Los europeos conocen los lucios, cuya longitud a veces mide un metro y medio y cuyo peso llega a más de 40 kilos. Los siberianos capturan con sus redes taimenes que llegan a pesar unos 80 kilos. En el Volga y en los grandes rios centro-asiáticos pescan siluros gigantes de unos 300 kilos. Sin embargo, todas estas especies no resisten competencia con la caluga. Puede figurarse que su peso suele llegar a media tonelada, mas, las crónicas históricas mencionan los especimenes que medían 6 metros y pesaban mil kilos.
El habitat exclusivo de la caluga es el Extremo Oriente. Las diáfanas aguas del Amur y sus afluentes son el luigar predilecto de la caluga. El rey de los peces honra con su presencia ríos como el Zeya, Bureya, Sungari y Ussuri, así como el Lago Janka. Es un carnívoro muy hábil, voraz y despiadado. Sus alevines se alimentan de camarones y larvas de mosquitos, mientras que el pez adulto es capaz de devorar de una vez a un salmón... En el estómago de una caluga grande pueden hallarse hasta 50 kilos de decenas de especies ictícolas. El promedio de vida de la caluga llega a 40 o 50 años, pero se conocen longevos de 75 años.
La caluga es apreciada no sólo por su deliciosa carne. La hembra de la caluga contiene huevas, cuya proporción llega a veces a constituir la cuarta parte de su peso y, en algunas ocasiones, hasta un tercio, llegando su numero hasta cinco millones. Durante muchos años se prohibe pescar la caluga con el fin de restaurar sus reservas. Las medidas orientadas a proteger el entorno contribuyeron a restaurar las reservas del “rey de los peces”.