Pues, vamos a sesenta kilómetros por hora-es la velocidad máxima permitida en Moscú. Pero bueno, hablemos de otras cosas.
Por lo general, los taxistas son gente muy comunicativa. Llevan a los pasajeros y además procuran entretenerlos. Muchos de ellos con todo gusto hacen el papel de guía turístico.
Estos jóvenes afganos que salieron en esta foto integraron en 1981 uno de los primeros grupos que emprendieron el viaje a la URSS (la Rusia de entonces) a través de la Oficina del Turismo Juvenil Internacional “Sputnik”. En su mayoría eran obreros pero figuraron entre ellos también representantes de la juventud campesina.